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Naturland en el Día Mundial de la Alimentación, 16 de Octubre

Green Net Michael Commons 350Pequeña agricultora de la cooperativa Greennet, Tailandia (Michael Commons)

Con el fin de paliar la crisis alimentaria mundial, es imperativo que los pequeños agricultores de las regiones afectadas reciban todo el apoyo que necesitan. Según el último informe publicado por la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO), 795 millones de personas están actualmente pasando hambre. La mayoría de los que mueren de hambre o de los que están desnutridos viven en zonas rurales, precisamente allí en donde se cultivan los alimentos. Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, el 16 de octubre, Naturland hace un llamamiento hacia un cambio global de la política agrícola.

"La lucha contra el hambre debe comenzar en el origen, allí donde están los agricultores y agricultoras. Éstos deben ser apoyados en su gestión del medio ambiente con el fin de aumentar la producción agrícola de manera sostenible y para garantizar la soberanía alimentaria a nivel local", dijo Hans Hohenester, presidente de la Junta Directiva de Naturland, la asociación orgánica alemana que desde hace unos treinta años ha estado ayudando a los pequeños agricultores de todo el mundo en su conversión a la agricultura orgánica.

Ayudando a los pequeños agricultores en la intensificación de la agricultura orgánica

Los pequeños agricultores de todo el mundo deben tener acceso seguro a la tierra, al comercio, al libre intercambio y venta de sus semillas y también a los servicios de asesoramiento. Los métodos de cultivo tradicionales se pueden optimizar en muchos casos mediante la aplicación de los últimos hallazgos de la investigación científica y, las variedades locales, pueden ser cultivadas para producir, por ejemplo, cosechas adaptadas a los cambios climáticos. Las relaciones de Comercio Justo garantizan a los agricultores un ingreso seguro y promueven, a menudo, el desarrollo de importantes infraestructuras locales. Al mismo tiempo, las zonas rurales a través de la creación de valor local se vuelven más atractivas.

En la Cumbre Extraordinaria de las Naciones Unidas, a finales de septiembre de este año, los estados miembros de la ONU se comprometieron con nuevos "Objetivos de Desarrollo Sostenible" (ODS). El segundo de los 17 Objetivos de Desarrollo es "acabar con el hambre, lograr la seguridad alimentaria y una mejor nutrición, y promover la agricultura sostenible."

Sólo lo Orgánico es realmente sostenible

Como Hans Hohenester expuso, "El camino está claro y ahora es el momento de dar pasos decididos hacia adelante", al tiempo que indicaba en términos muy evidentes que sólo la Agricultura Orgánica puede considerarse realmente sostenible. Las prácticas agrícolas basadas en la aplicación de agroquímicos sólo se centran en el aumento de los rendimientos y dependen masivamente de insumos externos, como los pesticidas, los fertilizantes y la agro-biotecnología. Estas prácticas conllevan un uso muy intensivo de energía y agotan el suelo para las generaciones venideras. Además, la exportación de productos alimenticios desde los países del Sur desestabiliza los mercados locales y sólo sirve para agravar el hambre.

"Este sistema conduce a un callejón sin salida. Es imprescindible que, por tanto, pongamos fin a las prácticas actuales", afirmó Hans Hohenester, presidente de la Junta Directiva de Naturland. Sin embargo, la agricultura orgánica hace que los pequeños agricultores sean independientes de los fertilizantes y los pesticidas caros y, conserva la fertilidad del suelo para las generaciones futuras. Dar apoyo de los pequeños agricultores en su transición a un sistema de gestión orgánico es, pues, una contribución esencial para asegurar la soberanía alimentaria en el mundo.

 

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