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Naturland

Gruppenbild: Naturland Bäuerinnen aus Peru besuchen bayerischen KollegenArthur Stein mit Espirita Guerrero Romero (Mitte) und Yanet Giovana Garay Flores (2. v.r.). Außen: Agnes Bergmeister (l.) und Nora Taleb (r.) von Naturland Fair.El lunes (26 de septiembre) dos representantes de la cooperativa peruana de pequeños productores de Naturland, Agropia, visitaron a Arthur Stein, agricultor de Naturland, en su empresa en Röhrmoos (Alta Baviera). "Los agricultores de Naturland de todo el mundo tienen el objetivo de trabajar con la naturaleza para proporcionar a las personas alimentos orgánicos de alta calidad y mantener un medio de vida saludable para las generaciones futuras", dijo Stein al saludar a sus dos colegas peruanas.

Durante el recorrido los agricultores intercambiaron ideas acerca de la práctica del cultivo de la patata orgánica en este país y en los Andes peruanos. Después del recorrido por la granja el grupo visitó el sistema de clasificación y lavado de un agricultor orgánico vecino con el que Stein, agricultor de Naturland, almacena y empaqueta sus patatas para los minoristas. Durante el recorrido, las dos invitadas tuvieron la oportunidad de observar en acción a una máquina cosechadora de patatas.
En la cooperativa de pequeños productores Agropia, las patatas se cultivan todavía y en gran parte a mano. En los Andes peruanos, conocidos como la "cuna de las papas", 75 pequeños agricultores cultivan a 4.000 metros de altitud variedades tradicionales de papa, las llamadas "Papas Nativas". Así, estos pequeños productores también contribuyen a la preservación de estas variedades únicas que forman parte del patrimonio cultural de Perú.

El Comercio Justo genera perspectivas de futuro

Como parte de la Semana del Comercio Justo, la directora gerente de la cooperativa, Yanet Giovana Garay Flores, y la productora Espirita Guerrero Romero, recorren actualmente todo el país informando acerca de cómo la agricultura orgánica y el comercio justo contribuyen a mejorar sus condiciones de vidas.
Esperita Guerrero Romero cultiva en su "chacra", un campo de aproximadamente 3 hectáreas, hasta 80 diferentes variedades de patatas. "El comercio justo ha mejorado significativamente nuestra situación económica. De este modo, cada vez más miembros de nuestra cooperativa pueden enviar a sus hijos a la escuela y también a la escuela secundaria. Mi hija está aprendiendo, por ejemplo, contabilidad, " así describió Guerrero Romero los efectos del comercio justo. La cooperativa está bien orientada para el futuro. Este año se podría construir su propia planta en la que las patatas sean procesadas en forma de chips.
Así, Agropia se independiza de las fluctuaciones de los precios y, al mismo tiempo, una mayor proporción del valor añadido sigue siendo de los productores. Las patatas fritas rojas y azules con certificación Naturland Comercio Justo se venden en las Tiendas de Comercio Justo en Alemania a través de la Cooperativa de Comercio Justo dwp eG.