Perca del Nilo, Lago Victoria, Tanzania

Con una superficie de 68.800 kilómetros cuadrados, el Lago Victoria no solo es el más grande, sino también el lago económicamente más importante de África. Cada año se capturan aquí hasta 1.000.000 de toneladas de pescado.
Aunque la pesca da empleo a muchas personas en Tanzania, Kenia y Uganda, la situación de ésta y de los pescadores es crítica. Desde hace mucho tiempo se considera que las poblaciones piscícolas se están explotando al máximo, y las condiciones de vida de los pescadores, en muchos lugares, deja mucho que desear. Esto hace que las soluciones sostenibles sean aún más importantes, de modo que se pueda preservar esta fuente principal de ingresos para las generaciones futuras. Y aquí es donde entra en juego la certificación Naturland Wildfisch.
En 2008, Naturland, junto con el importador de mariscos ANOVA, el procesador anteriormente llamado VicFish (ahora Supreme Perch), la Asociación Alemana para la Cooperación Técnica GTZ (ahora GIZ) y la agencia de consultoría AgroEco en la región de Bukoba (Tanzania), pusieron en marcha el primer proyecto de pesca silvestre en la orilla occidental del lago.


Cada dos años, los requisitos de gestión específicos del proyecto (desarrollados por primera vez en 2008) para las condiciones regionales se discuten y se redefinen en colaboración con expertos científicos, organizaciones no gubernamentales, economistas, administración, empresas procesadoras, pescadores y miembros de las comunidades pesqueras. Esta mesa redonda se llevará a cabo junto con todas las pesquerías certificadas por Naturland en el Lago Victoria y esto da lugar a los "Normas específicas conjuntas". El estricto cumplimiento de estas normas garantizará la gestión responsable de las poblaciones de las percas del Nilo y mejorará las condiciones de trabajo de los pescadores gracias a las exigentes normas sociales de Naturland. Además de las mejoras fundamentales en las condiciones de vida y de trabajo, tales como el agua potable, los chalecos salvavidas y la atención médica, las pescadoras, por ejemplo, aprenden a trabajar como sastrerías o cocinan y venden alimentos en comedores especialmente construidos. De este modo, las familias no solo dependen de la pesca. Además, se han realizado inversiones relacionadas con la educación local de los niños y adultos y se ha facilitado el acceso de los pescadores a pequeños préstamos.