TEMA DEL DÍA

Estudio de la eficiencia fertilizante del compost y de sus principales efectos sobre el suelo

La importancia de financiar proyectos de investigación y de sensibilización sobre el suelo

Ambrogio Pigoli y Alberto Confalonieri

Un estudio ha demostrado que la aplicación a largo plazo de compost es capaz de suministrar suficientes nutrientes y materia orgánica para satisfacer las necesidades agronómicas.

La Unión Europea promueve activamente la salud de los suelos y la fertilidad a largo plazo a través de políticas que dan prioridad a la gestión sostenible de la tierra y tienen como objetivo reducir la dependencia de los fertilizantes de origen fósil. Un paso clave en esta dirección es la reciente Ley de Vigilancia del Suelo, que busca evaluar y supervisar sistemáticamente la salud del suelo en todos los Estados Miembros, asegurando que la calidad del suelo se mantenga y mejore para apoyar la agricultura, reducir la dependencia de los insumos sintéticos y mejorar la resiliencia de los ecosistemas. De hecho, muchos de los programas de investigación de la UE actualmente en marcha financian un número importante de proyectos relacionados con la salud del suelo y las prácticas agrícolas más sostenibles. El proyecto FER-PLAY es uno de ellos. Financiado por Horizonte Europa, el proyecto FER-PLAY tiene como objetivo evaluar y promover los múltiples beneficios de los fertilizantes circulares (es decir, los elaborados a partir de biorresiduos domésticos, lodos de depuradora y subproductos de la actividad agrícola y agro-industrial) para fomentar su aplicación a gran escala por parte del sector agrícola.

Abordando la desconfianza del agricultor hacia nuevos fertilizantes

Aunque la agricultura ecológica es un mercado objetivo para los fertilizantes circulares, a veces los agricultores se muestran reticentes a su uso debido a la idea de que los nuevos fertilizantes podrían aportar cambios significativos en sus consolidadas prácticas agrícolas. En este sentido, el proyecto FER-PLAY, tras analizar las características del mercado actual, aconseja encarecidamente a los productores de fertilizantes circulares o a sus asociaciones que aborden la desconfianza existente en el sector agrícola a través de dos acciones.

En primer lugar, garantizando productos de calidad que cumplan con las normativa vigente y, en segundo lugar, mostrando de forma transparente y con un enfoque técnico los beneficios que dicho producto ofrece al suelo y a la gestión agrícola. Aunque numerosos estudios confirman que la aplicación de fertilizantes circulares tiene un impacto positivo tanto en el rendimiento agrícola como en la sostenibilidad ambiental, sigue habiendo una falta de información sobre los efectos a largo plazo y los beneficios que pueden surgir después de varios años de aplicación continua.

Para superar esta barrera, el Consorcio Italiano de Compost y Biogás (CIC), una asociación que reune más de 100 productores de compost, decidió en 2018 iniciar una serie de ensayos en campo de larga duración con el objetivo de demostrar la capacidad fertilizante y de enmienda orgánica de varios tipos de compost generados a partir del reciclaje de residuos orgánicos. Estos ensayos experimentales, aunque exigentes en términos de tiempo, recursos y organización, proporcionan resultados sólidos que reflejan fielmente las condiciones reales, lo que los hace de gran valor para los productores de compost italianos a la hora de acercarse al sector agrícola.

Aplicación de compost en el suelo (Imagen: CIC)

Parcelas del CIC donde se realizan ensayos a largo plazo (Imagen: CIC)

Ensayos de larga duraciòn en Italia

Los ensayos dirigidos por CIC se llevan a cabo desde 2018 en la provincia de Ferrara en colaboración con la Universidad de Bolonia y una escuela técnica agrícola local. Para las pruebas, se han elegido tres categorías de compost: compost a partir de biorresiduos alimentarios domésticos, compost de lodos de depuradora y compost derivado de biorresiduos alimentarios domésticos que han pasado por un proceso previo de digestión anaerobia. Para la fertilización de las diferentes parcelas, sobre las que se cultiva en rotación maíz y trigo de invierno, solo se utiliza compost aplicado anualmente en una dosis aproximada de 50 y 32 t/ha para el maíz y el trigo respectivamente. El estudio incluye una comparación con una parcela de control no fertilizada y con una parcela que recibe un tratamiento químico (NPK) en linea con las prácticas agrícolas convencionales estándar. Para cuantificar los efectos de los diferentes tratamientos, se han realizado análisis exhaustivos del suelo y del rendimiento del cultivo.

Principales resultados después de 5 años de aplicación de compost

Durante los dos primeros años, el rendimiento en las parcelas en las que se aplicó el compost fue ligeramente inferior al de los terrenos donde se usó el fertilizante químico. Sin embargo, los resultados del tercer año de ensayos han confirmado la similitud en los rendimientos agrícolas (expresados en toneladas por hectárea de grano fresco) de ambos, confirmando la efectividad de la capacidad de fertilización del compost a lo largo del tiempo.

El uso consecutivo de compost durante 5 años ha garantizado un alto rendimiento del cultivo comparable al tratamiento químico, lo que demuestra el potencial de sustitución completa de los fertilizantes sintéticos. En este aspecto, los altos valores de materia orgánica mostrados al final del quinto año (Figura 1) probablemente han jugado un papel importante en el mantenimiento de la fertilidad del suelo.

TratamientoProducción de grano de maíz (t/ ha, b.h.)
Ausencia de fertilización

8,1

Compost de biorresiduos alimentarios

13,8

Compost de biorresiduos digeridos

13,9

Compost de lodos de depuradora

15,7

Fertilización con químico

16,9

Tabla 1: Producción de maíz en 2023 en función de los distintos tratamientos

Figura 1: Contenido de materia orgánica en el suelo que presentan los diferentes tratamientos al cierre del quinto año (2023)

Por último, pero no menos importante, en lo que respecta a la posible presencia de metales (una preocupación frecuentemente ligada al uso de compost, especialmente en la agricultura orgánica), este ensayo confirma la seguridad a largo plazo de la utilización del compost en las prácticas agrícolas pues después de cinco años de aplicación, no se ha observado una acumulación significativa de los metales analizados (Cd, Cu, Cr, Fe, Mn, Ni, Pb y Zn).

Estos ensayos de larga duración, que seràn prolongados al menos 3 años más, han revelado ser un óptimo instrumento para mostrar los efectos positivos del compost sobre la productividad agrícola y la fertilidad del suelo.

Naturland, en el marco del proyecto FER-PLAY, ha elaborado una Guía para el sector agrícola con

  • información detallada sobre la aplicación del compost y otros fertilizantes circulares,
  • los efectos en el suelo,
  • el proceso de producción y
  • las cuestiones normativas más importantes.

El documento está disponible aquí.

    → Participa al evento final de FER-PLAY en Bruselas en febrero de 2025. Más información aquí.


    Autores

    Alberto Confalonieri, Máster en Ciencias Biológicas, pertenece al personal técnico del Centro de Estudios del Consorzio Italiano Compostatori. Coordinador del Comité Técnico desde 2016, es también coordinador del Grupo de Trabajo sobre Suelo y Materia Orgánica de la Red Europea de Compost (ECN).

    Ambrogio Pigoli, Máster en Agronomía y Doctor en Ciencias Ambientales, forma parte del Centro de Estudios del Consorzio Italiano Compostatori, para el que realiza investigaciones sobre el uso del compost y sus beneficios para el suelo, la agricultura y el medio ambiente..

    Imagen de cabecera: Pixabay/ Andrew Martin