Aunque la agricultura ecológica es un mercado objetivo para los fertilizantes circulares, a veces los agricultores se muestran reticentes a su uso debido a la idea de que los nuevos fertilizantes podrían aportar cambios significativos en sus consolidadas prácticas agrícolas. En este sentido, el proyecto FER-PLAY, tras analizar las características del mercado actual, aconseja encarecidamente a los productores de fertilizantes circulares o a sus asociaciones que aborden la desconfianza existente en el sector agrícola a través de dos acciones.
En primer lugar, garantizando productos de calidad que cumplan con las normativa vigente y, en segundo lugar, mostrando de forma transparente y con un enfoque técnico los beneficios que dicho producto ofrece al suelo y a la gestión agrícola. Aunque numerosos estudios confirman que la aplicación de fertilizantes circulares tiene un impacto positivo tanto en el rendimiento agrícola como en la sostenibilidad ambiental, sigue habiendo una falta de información sobre los efectos a largo plazo y los beneficios que pueden surgir después de varios años de aplicación continua.
Para superar esta barrera, el Consorcio Italiano de Compost y Biogás (CIC), una asociación que reune más de 100 productores de compost, decidió en 2018 iniciar una serie de ensayos en campo de larga duración con el objetivo de demostrar la capacidad fertilizante y de enmienda orgánica de varios tipos de compost generados a partir del reciclaje de residuos orgánicos. Estos ensayos experimentales, aunque exigentes en términos de tiempo, recursos y organización, proporcionan resultados sólidos que reflejan fielmente las condiciones reales, lo que los hace de gran valor para los productores de compost italianos a la hora de acercarse al sector agrícola.