¿Qué esperas de la agricultura ecológica? ¿Y qué retos sociales te planteas?
Frauke Weissang: Espero que la agricultura ecológica se practique respetando a las personas, los animales, el suelo, el medio ambiente y la biodiversidad. Quiero que mejore la vida de las personas: de los agricultores, de sus familias y de la gente en general.
Los precios justos son un argumento importante, pero deben definirse con mayor claridad. ¿Justo para quién? ¿Para el agricultor, sus familias y empleados, para el consumidor o sólo para el comercio? Las relaciones comerciales a largo plazo son un requisito básico para que los precios sean justos. Para ello es necesario que los compradores conozcan las condiciones de vida y las características específicas del lugar.
La logística también depende en gran medida de las condiciones de las distintas regiones del mundo. Las agrupaciones de productores y las cooperativas son una forma de organización muy importante. Sobre todo para los productores más pequeños, que no podrían sobrevivir sin estas asociaciones. Por desgracia, la nueva normativa de la UE ha limitado el número de miembros, lo que aumentará considerablemente los costes de certificación en los países del Sur.
El trabajo infantil está regulado por ley en la UE, pero desgraciadamente no en otras regiones del mundo. Los niños necesitan comida, ropa y atención médica regulares y suficientes, pero también una educación escolar regular y continua.